Cómo utilizar microvegetales
Cómo utilizar microvegetales
Los microvegetales son brotes tiernos de plantas jóvenes que son ricos en nutrientes y vitaminas. Para garantizar que sea seguro para el consumo y no cause problemas digestivos, es importante prepararlo correctamente. En este artículo veremos dos formas de preparar microvegetales: cortar y lavar las raíces, y descubriremos qué ventajas y desventajas tiene cada método.
1. Cortar microvegetales
Descripción del método
Cortar es el método más popular para preparar microvegetales. Para ello, los brotes se cortan con cuidado desde la base, sin afectar las raíces ni el suelo en el que creció. La imagen muestra cómo se hace esto: el corte se realiza con un cuchillo afilado o unas tijeras de cocina en la base misma de los tallos.
Ventajas
Pureza. Dado que las raíces y la tierra permanecen intactas durante el corte, los brotes cortados están libres de residuos y contaminantes del suelo, lo que minimiza el riesgo de que bacterias dañinas entren en los alimentos.
Facilidad de uso. Después del corte, los microgreens están casi listos para el consumo; solo se pueden enjuagar ligeramente para eliminar las pequeñas partículas de polvo.
Preparación rápida. El método requiere un mínimo de tiempo y esfuerzo, ya que no es necesario separar las raíces ni lavar bien los brotes.
Contras
Cantidad limitada de producto. Al cortar queda una parte de la planta que ya no es apta para un uso posterior, lo que puede provocar cierta pérdida del producto.
Pérdida de nutrientes de las raíces. Algunos entusiastas de una alimentación saludable creen que las raíces contienen microelementos y enzimas beneficiosos que se pierden al cortarlas.
Descripción del método
El lavado de raíces es el proceso de eliminar la tierra y otras partículas de las raíces de los microvegetales. Este método consiste en utilizar toda la parte de la planta, incluidas las raíces, para obtener la máxima cantidad de producto. Este método puede resultar útil si los microvegetales se cultivan en condiciones estériles o en un sustrato limpio como fibra de coco o perlita.
Ventajas
Uso máximo. Al utilizar raíces se puede extraer el máximo de cada planta, haciendo este método más económico.
Sustancias beneficiosas de las raíces. En teoría, las raíces pueden contener nutrientes adicionales que pueden brindar beneficios para la salud, especialmente si los microvegetales se cultivaron en un sustrato rico en nutrientes.
Contras
Riesgo de contaminación. Las raíces, especialmente si los microvegetales se cultivaron en tierra normal, pueden contener bacterias o patógenos que, si se ingieren, pueden causar malestar estomacal o incluso intoxicación alimentaria.
Intensivo en mano de obra. El proceso de lavado de raíces lleva más tiempo y requiere cuidados para eliminar todo rastro de tierra y evitar daños a las raíces.
Dificultad con los microvegetales en el suelo. Lavar las raíces puede resultar difícil si los microvegetales se cultivaron en tierra normal, ya que las partículas son difíciles de eliminar por completo.
¿Qué método deberías elegir?
La elección del método depende de las condiciones de crecimiento de los microvegetales y de las preferencias del usuario.
Si los microvegetales se cultivan en el suelo, se recomienda utilizar el método de corte, ya que esto reduce significativamente el riesgo de contaminación. Sin embargo, siempre debes utilizar una herramienta de corte limpia para evitar la introducción de bacterias.
Si los microvegetales se cultivan en un sustrato estéril, como fibra de coco o hidroponía, se puede utilizar un método de lavado de raíces. En este caso, el riesgo de contaminación es mínimo y el proceso de lavado en sí será más fácil y rápido.
Conclusión
Para garantizar que los microgreens no sólo sean sabrosos, sino también seguros, es importante seguir los métodos de preparación adecuados. Cortar es una forma más rápida y segura, especialmente si los microvegetales se cultivaron en suelo normal. El lavado de raíces es adecuado para quienes utilizan sustratos estériles y quieren aprovechar al máximo todo el volumen de la planta.
Para lograr mejores resultados, puedes combinar ambos enfoques dependiendo de las condiciones de cultivo.